Cobras, pagas lo urgente y de repente estás contando los días para la próxima quincena. Con un presupuesto sencillito eso cambia, y no necesitas ser contador.
Porque así cobra mucha gente. Si recibes plata cada 15 días, planificar el mes completo de una sola vez es complicado: lo de la primera quincena se gasta y la segunda llega justita. Pensar en bloques de 15 días es más fácil de seguir.
Anota lo que recibes en la quincena, en la moneda en que piensas tus cuentas. Si a veces recibes un extra, no lo cuentes todavía: usa solo lo seguro.
Primero van los gastos fijos que sí o sí tienes que pagar en esa quincena:
Mercado, artículos de limpieza, lo de la casa. Si no sabes cuánto gastas, anota en Gastico una quincena completa y ya tendrás tu número real.
Salidas, delivery, antojos. Ponles un monto y respétalo. Tener un espacio para darte gusticos hace que el presupuesto dure, porque no te sientes castigado.
Aunque sea poquito, aparta algo cada quincena para emergencias. Lo importante no es el monto, es la costumbre.
| Concepto | Quincena |
|---|---|
| Entra | $250,00 |
| Fijos (alquiler, servicios, transporte) | $110,00 |
| Comida y casa | $80,00 |
| Gusticos | $35,00 |
| Para emergencias | $25,00 |
| Queda | $0,00 |
La idea es que cada dólar tenga un trabajo asignado. Si al final queda algo libre, mejor: súmalo a emergencias.
Cuánto entra, lo fijo, la comida, tus gusticos y algo para el futuro. Cinco pasos, cinco minutos. Lo demás es anotar y revisar cada quincena cómo vas.
Anotar mi primer gastico